Un recepcionista con inteligencia artificial que atiende las llamadas de tu restaurante 24/7 —y también por WhatsApp—. Reserva mesa, responde por la carta y los horarios, toma recados… y nunca da comunicando.
Es una demo de verdad. Llama ahora y habla con él.
En hora punta tu equipo está en la sala, no al teléfono. Fuera de horario no hay nadie. Cada llamada que suena en vacío es una mesa que reserva en el restaurante de al lado —y ni te enteras de cuántas pierdes cada semana.
Sigues con tu teléfono de siempre. Cuando no lo cogéis o está cerrado, la llamada salta al agente. No cambias de número ni de nada.
Coge la llamada, reserva mesa con tu aforo real, responde dudas de carta y horarios y toma recados. En español, catalán, inglés…
Cada reserva en tu calendario, un panel con lo que ha hecho y un informe mensual con los euros que ha gestionado.
Con que el agente te recupere 2 o 3 llamadas perdidas al mes, ya se ha pagado solo. Y no te lo tienes que creer a ciegas: cada mes te llega un informe con la facturación que ha gestionado.
Ejemplo orientativo. El informe mensual del panel te da tus números reales, restaurante a restaurante.
Comprueba tu capacidad antes de confirmar. No sobrevende ni te llena de mesas que no tienes.
Responde solo con TU información. Nunca se inventa un plato ni un precio.
El mismo agente atiende por teléfono y por chat, con menú para tus clientes.
Los grupos grandes y las peticiones especiales te llegan al instante por email.
SMS de confirmación y recordatorio 24 h antes para reducir los no-shows.
Pide reseña tras la visita y te avisa al momento si una llamada fue tensa.
Todo lo esencial para no perder una llamada.
Cuando quieres exprimirlo al máximo.
Alta única 150 € (configuración, número y formación). Primer mes de prueba por 49 €, sin permanencia: lo ves con tus propias llamadas y, si no te convence, lo quitas.
Coge las llamadas que hoy se pierden. Tu gente sigue; le quitas el marrón del teléfono en pleno servicio.
Avisa de que es IA y de que la llamada puede grabarse. Los datos de cada restaurante van aislados.
En un día y sin que cambies de número. Tú solo desvías tu teléfono.
Si el cliente quiere una persona, el agente deja el aviso y te pasa la llamada.
Habla con naturalidad, en el idioma del cliente. La mejor forma de comprobarlo es llamar a la demo. Eso sí, avisa de que es un agente de IA y de que la llamada puede grabarse, como exige la ley.
No se inventa nada: si no puede resolverlo, toma el recado y te avisa al instante para que devuelvas la llamada. Nunca cuelga sin dejar una salida.
Sí. No lo sustituye: el agente coge el teléfono (que tu programa no hace) y puede volcarte cada reserva a tu sistema.
El mes de prueba es sin permanencia. Si no te encaja, se desactiva y listo.
La mejor demo es la que haces tú. Llama al número, reserva una mesa de prueba y comprueba lo fácil que es. Después te monto el tuyo.